"El Tigre", ¿100% poblano?
Alejandro Rodríguez
¿quién es Alejandro Rodríguez?
Su talento consiste en crear. En imaginar, en indagar, pero siempre en buscando cosas nuevas.
Tiene un particular gusto por el Jazz y es un ferviente admirador de Frank Sinatra. "That's Life" como dice el cantante a quien idolatra es un himno que no sólo lo lleva a la práctica sino hasta lo canta cada que se sube a su carro.
Periodísticamente ya tiene sus años en este negocio: comenzó como reportero en Radio Oro, El Universal en su sección de Puebla, Televisión Azteca en donde sacó la polémica columna "Las malas compañías", fue el director de noticias de Sicom y finalmente es el editor en jefe de la REVISTA 360 GRADOS.
Tal y como ocurre en el PRI, en el PAN parece irse inclinando la balanza en cuanto a la asignación del candidato a presidente municipal se refiere.
Mientras que en el tricolor todo indica que Mario Montero será el aspirante a suceder a Blanca Alcalá, en el PAN parece que la orden viene de México y se inclinará por Humberto Aguilar Coronado, quien, todos lo sabemos, ha estado acostumbrado siempre a negociar en las altas esferas y no a ensuciarse en banquetazos localeros.
De darse este escenario que empieza a cuajar (todavía no hay que hacer de lado los temas de la Alianza, Enrique Doger y Amy Camacho), tendrá el PAN sin duda un aguerrido candidato con amplio potencial de crecimiento, aunque sin querer le quitarán una bandera importante al “morenovallismo” en pos de alcanzar Casa Puebla: la de la polarización por medio de la poblanidad.
Va más despacio. Rafael Moreno Valle y su equipo han intentado una y otra vez atacar a Javier López Zavala anteponiendo los lugares de nacimiento de ambos. Bajo la tropicalización de un slogan al estilo de la doctrina Monroe –en un inicio dogerista– de “Puebla para los poblanos”, el equipo del aspirante a gobernador por el blanquiazul ha intentado quitarle seguidores al candidato del PRI en un juego de doble filo, pues buena parte de los que aquí habitamos (las malas compañías se incluyen) nacimos en otro sitio y fuimos adoptados por esta ciudad.
Ahora bien, no sé cuántos seguidores te pueda crear esa estrategia o cuántos pueda quitarle al oponente (me imagino que si lo hacen es porque está medido y forma parte de un mensaje). Sin embargo, de darse el caso de que Humberto Aguilar Coronado, mejor conocido como "El Tigre" se hiciera compañero de fórmula de Moreno Valle, le quitaría al panista dicha bandera de la “poblanidad” pues, ¿cómo el segundo cuestionaría al aspirante del PRI, si su candidato a alcalde por la ciudad de Puebla nació ni más ni menos que en Veracruz? Un reproche que, reitero, habría que medir sobre su efectividad toda vez que, me parece, uno no es del lugar de donde nace sino –como diría Gabriel García Marquez– del lugar en donde decide vivir, crecen sus hijos y son enterrados sus muertos.
SOBRE LA COMUNICACIÓN ZAVALISTA II
Siempre lo han dicho las malas compañías. Las campañas políticas son como las guerras y se ganan de dos maneras: por la vía terrestre y la vía aérea. Hasta hoy, siendo él mismo su general de avanzada, Javier López Zavala ha ganado mucho terreno por la vía terrestre, y pocos hay en el estado que no le conozcan. La guerra terrestre, prácticamente la ha ganado. Su problema era, reitero, la vía aérea; es decir, el no contar con un capitán de pilotos que entendiera la importancia de la comunicación en una época donde esto contribuye al 50% de una victoria, pues de ella dependen las bombas (spots) que han de soltarse en zonas donde no es tan fácil llegar.
Ismael Ríos (subdirector de Comunicación del gobierno estatal), he leído, a nada está de incorporarse a este cargo junto con Arturo González (director del Sicom). Buena elección sin duda la de López Zavala, quien incorpora a dos tipos brillantes en el área de la comunicación. Del primero, puedo alabar su analítica carrera y deseos siempre de aprender más. Me lo he topado en Washington, D.C. en la Universidad George Washington tomando cursos que lo actualicen en el área de la gerencia política, y lo he visto trabajar al lado de Javier Sánchez Galicia –un verdadero maestro del área en Puebla–. Del segundo, no hay más que ver su trayectoria en medios nacionales y su trato para reconocerle su carrera. Desde acá, un abrazo a ambos (aunque el trabajo es mucho) y una felicitación a López Zavala por entender que lo que viene –retomo al periodista y amigo Arturo Luna– no es una día de campo. Así, cierro con la frase de siempre para el caso: “la política es una guerra cuyo campo de batalla son los medios de comunicación”.