PRI aventaja al PAN en la capital
Erika Rivero Almazán
En el momento de las definiciones partidistas para elegir candidato a la alcaldÃa de Puebla, tanto el PRI como el PAN tuvieron un punto de concordancia: no enviarán mujeres, toda vez que en ambos partidos, en diferentes sondeos de opinión, los resultados revelan que los poblanos prefieren hombres en ese puesto.
Por algo será.
Segundo: de la amplia baraja del PRI, el gobernador Mario MarÃn parece dar las primeras señales a la militancia para que no se hagan bolas: una vez que las aguas se calmaron la señal apareció desde Casa Puebla.
Ojo: después de haberlo dado a conocer ante el CEN y contar con el apoyo de Beatriz Paredes, quien por cierto en estas elecciones no sólo evitó inmiscuirse en el proceso de selección de cada estado en donde habrá elecciones, sino que respaldó las decisiones de cada gobernador, incluyendo al de Puebla.
Es ahora cuando se vienen por tierra algunas historias narradas y escritas en algunos medios sobre las constantes supuestas visitas de Beatriz Paredes en Puebla, para ‘manotearle’ a MarÃn e imponer a Enrique Doger en la alcaldÃa.
El tiempo demuestra que esas escenas jamás ocurrieron.
Lo que sà está pasando, a juzgar por los acontecimientos, es que cada gobernador de los estados en donde habrá elecciones se revistió de un poder inusual y operó las candidaturas, cerró negociaciones y aplacó revueltas de grupos interno como pudo: el resultado fue bastante bueno para el PRI: en todos los procesos internos se confirmaron candidaturas de unidad... el más complicado fue Puebla, pero como ya todos sabemos, se despejó la piedra en el camino de Javier López Zavala, el favorito desde siempre de MarÃn para sucederlo.
Ahora toca el mismo procedimiento para la alcaldÃa de Puebla.
El PRI iniciará con el pie derecho, dado que las encuestas señalan que aventaja al PAN por casi 30 puntos en intención de voto para la elección a presidente municipal (Indicadores: PRI 49%, PAN 20%, PRD 3%).
Se entiende que el desplome del PAN, tanto en la capital poblano como en la de otros estados, es una respuesta a las polÃticas públicas del presidente Calderón, debido a que el alza del PRI se convierte en una constante en las encuestas de otros estados en donde habrá elecciones.
En pocas palabras: el repudio al PAN en este momento es generalizado.
En gran parte, por ese motivo se entienden los primeros resultados de las encuestas cuando se coloca un comparativo en las preferencias electorales de ambos partidos, pero ahora ya con la medición de los nombres de los posibles candidatos.
Es decir, si en el PRI se confirmara a Mario Montero como candidato a la alcaldÃa, el PRI aventajarÃa al PAN con 30 puntos si el candidato fuera Humberto Aguilar Coronado (Indicadores: Mario Montero 40%, Humberto Aguilar 9.6%); y si el candidato fuera Eduardo Rivera, la victoria para el PRI serÃa por 33 puntos (Mario Montero 39.9%, Eduardo Rivera 6.5%).
El debilitamiento del PAN electoralmente está en zona roja.
Si esto es asà en la capital, que representa al 35 por ciento del total de la votación en el estado, existe ya un precedente importante que podrÃa definir los sucesos del 4 de julio. Ya veremos qué ocurre en los siguientes 4 meses.