El Atayde fue sede de un mitin de Madero
Existen muchas anécdotas y testimonios de las relaciones de las compañías de circo con las diferentes facciones de uno y otro bando durante la época de la Revolución.
Federico Serrano-Díaz
Con gran ignorancia y poca imaginación, los organizadores de las fiestas del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución no ha incluido al circo, ancestral forma de espectáculo que está íntimamente vinculado con nuestro devenir como nación, en las conmemoraciones.
El circo, como exhibición ecuestre, arribó a México hace en 1808 y fue durante el Imperio de Maximiliano, con la compañía del italiano Giuseppe Chiarini, quien desembarcó en Veracruz en 1864, que su presencia se consolidó en el país, dando pie al desarrollo de numerosas compañías nacionales.
A principios del siglo XX, el circo era una realidad en México y recorría el territorio nacional. Oficialmente, el Circo Atayde Hermanos fue fundado en Mazatlán, Sinaloa, el 26 de agosto de 1888, a pesar de que existen evidencias de que la familia ejercía la profesión circense años antes.
El investigador del Citru Sergio López Sánchez documenta el mitin antirreeleccionista encabezado por Francisco I. Madero en la carpa del Circo Atayde Hermanos, basándose en testimonios de Roque Estrada, secretario particular de Madero (La Revolución y Francisco I. Madero, Ediciones Salvador Villalpando, Guadalajara, 1912) y de Carlos Campero Cueva, uno de los organizadores del evento (Madero en Sinaloa, Letras de Sinaloa, número 42, Culiacán, 1954).
Madero y su comitiva llegaron al puerto de Mazatlán el 2 de enero de 1910, y dispuso que se tomaran las medidas para que se organizara un mitin.
López Sánchez cita a Campero Cueva quien afirma, después de haber recibido varias negativas para que les fuera facilitado un local: “Entonces sugerí (…) que fuéramos a ver al propietario del Circo Atayde y al manifestarle nuestros deseos accedió a alquilar la carpa mediante el pago de 100 pesos. El señor se mostró desde luego simpatizador del señor Madero y a la vez a la causa antirreeleccionista.”
Campero se ingenió unas crucetas de madera a las cuales se pegaron pliegos de cartón, y con humo de ocote escribió en ellos: “Hoy gran mitin antirreeleccionista en la carpa del Circo Atayde. Hablarán don Francisco I. Madero y el licenciado Roque Estrada.” El público abarrotó las graderías del circo.
Concluye López Sánchez que "el encuentro de Madero con los Atayde paso en Mazatlán meramente incidental. La colaboración de la gente circense, calificada por el propio Madero de valor civil, fue una de las muchas muestras de apoyo que el candidato recibió en todo el país antes de asumir la Presidencia de la República".
Existen muchas más anécdotas y testimonios de las relaciones de las compañías de circo con las diferentes facciones de uno y otro bando durante la época de la Revolución.
Los organizadores de los festejos del Centenario aún están a tiempo de corregir la omisión.