Baja autoestima, la mayor dolencia humana
La reikista María Trinidad Berrum asegura que las dolencias, padecimientos y enfermedades, aún las graves como el Sida o el cáncer, pueden ser curados una vez que el paciente acepta sanarse y detecta el origen de su mal: una estima baja, rencor, inseguridad...
Erika Rivero Almazán

foto: Luis Hernández
¿El Reiki puede curar cualquier enfermedad; es decir, hasta terminales como el Sida o el cáncer?
"Por supuesto –responde la reikista mexicana María Trinidad Berrum–. El Reiki puede curar todas las enfermedades, pero aquí debo hacer un paréntesis: cuando llega un paciente a mi consultorio, lo primero que le pregunto ‘¿tú en verdad quieres sanarte?, ¿me das la oportunidad de que te ayude?’, en referencia a la enseñanza del Cristo cuando preguntaba a la gente "¿y tú quieres salvarte?"
"Muchas personas responden que sí en automático, pero en el fondo no quieren o no creen merecerlo.
"Los enfermos aceptan su mal y no quieren permanecer sanos.
"Poco podemos hacer los reikistas o cualquier médico en todas sus especialidades, cuando el paciente no entiende que sus sentimientos son somatizados por su cuerpo.
"Por ejemplo, cuando sufrimos de diarrea es porque hay algo que no digerimos en la vida; o cuando tenemos estreñimiento, no estamos dejando que las cosas ocurran y queremos retenerlas a como dé lugar. Cuando tenemos vista deficiente es porque no queremos ver algo; cuando nos duele la espalda es porque ‘cargamos’ con el pasado; cuando nos enfermamos de cáncer se trata de resentimientos acumulados... el cuerpo habla, pero rara vez lo escuchamos.
"La enfermedad es la somatización de un pensamiento repetido negativo y equivocado.
"Somos luz, somos perfectos, entonces, no deberíamos enfermarnos... El problema es que no nos lo creemos: el sistema de creencias actual nos obliga a creer que somos seres imperfectos, pecadores, llenos de culpas, que vienen a esta experiencia humana a sufrir.
"En algunas iglesias, los fieles cantan al unísono ‘por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa’, y con el puño se pegan en el corazón... ¡qué manera de bloquear el chakra más hermoso que tenemos y con la más alta frecuencia vibratoria!
"Es entonces cuando empezamos a bloquear el fluido natural de la energía (regulado por los chakras de nuestro cuerpo), y tal obstrucción es la que genera la enfermedad, causada a partir de un pensamiento negativo, que después fue somatizado por el cuerpo y finalmente culminó con el ataque de una enfermedad."
María Trinidad Berrum es egresada de la Facultad de Psicología de La Sorbona de París y con varias especializadas en medicina alternativa en la Universidad de la Nueva Delhi, India, es pionera en México en la instalación de sistemas terapéuticos para el tratamiento de niños índigo y cristal a niveles de primaria y secundaria, avalado por la SEP.
Actualmente, como activista de Indhu (Instituto Nacional de Desarrollo Humano) se dedica a impartir conferencias y cursos para impulsar la formación de nuevas generaciones de profesionistas reikistas en todo el país.
Trinidad Berrum explicó que aunque la Organización Mundial de la Salud reconoce al Reiki como un método de medicina alternativa y la mayoría de países europeos y asiáticos la incluyen en los servicios obligatorios en el Seguro de Gastos Médicos y se ofrece dentro de las disposiciones de los hospitales generales, fue apenas el año pasado, el 19 de junio, cuando la Secretaría de Salubridad y Asistencia de México validó la instalación de consultorios Reiki en todo el país.
Comentó que el Reiki es una técnica de sanación natural ancestral proveniente del Japón que se concentra en la curación del cuerpo, la mente y las emociones mediante energía (la mayoría de las veces, aplicada mediante la imposición de manos), que permite el funcionamiento adecuado de los chakras o puntos neurálgicos de energía que están distribuidos en todo nuestro cuerpo.
Es cuando se obstruye la circulación natural de energía de alguno de nuestros chakras, cuando empezamos a enfermar, y esto sucede en la medida en que el cuerpo somatiza un sentimiento negativo que nos lleva al sufrimiento (tristeza, rencor, depresión, baja autoestima, culpabilidad, etcétera).
Entonces, la enfermedad es una pérdida del equilibrio, de la armonía.
¿Cómo llega a nosotros la energía?
Nosotros mismos somos luz, energía, y en todo nuestro entorno existen fuentes naturales. Esta energía entra por nuestro séptimo chakra, el coronario, y de ahí va descendiendo por el sexto localizado en nuestro tercer ojo o en la frente, el quinto la garganta, el cuarto el corazón, el tercero el plexo solar, el segundo el bajo vientre y el primero en los órganos sexuales. Recordemos que nuestro cuerpo físico tiene siete chakras principales, pero tenemos 360 centros energéticos.
Además de curar el cuerpo, ¿el Reiki puede curar el espíritu?
No, el Reiki cura el cuerpo, la mente y las emociones, porque el espíritu siempre está sano: como seres espirituales hechos a imagen y semejanza de Dios somos perfectos, y por lo tanto, sanos. Tenemos derecho a todo.
Si todos somos energía, ¿por qué necesitamos de un reikista para que nos cure?
Porque ignoramos que somos luz y somos capaces de sanarnos a nosotros mismos, por eso necesitamos de un tercero. Pero esta capacidad la tenemos todos: sólo hay que despertar esta conciencia de nuestro poder interior.
¿Cómo se puede uno especializar en el estudio del Reiki?
Se requiere de cursar tres iniciaciones. La primera es muy importante porque aprendemos a detectar y sentir la energía, cómo se distribuye en nuestro cuerpo y ser capaces de canalizarla a través de tus manos, tanto a nosotros mismos como a un paciente. En el Reiki se otorga información verdadera para que la persona se sane a sí misma, entienda de dónde se generan sus enfermedades y entienda qué hacer para sanar: ella, la persona tiene que colaborar.
¿Cuál es el mayor de los padecimientos de las personas que has atendido a lo largo de tu carrera?
La baja autoestima: no se cree merecedora de gozar de una vida plena, feliz, sin culpas, y por lo general, a lo largo de su vida lo único que va acumulando son experiencias traumáticas, dolorosas, llenas de sufrimiento.
Por eso, va obstruyendo sus canales de energía hasta que termina enfermándose.